arenfr

Novedades

En los inicios, la economía de la comunidad dependía de las ventas. No había salarios ni contratos laborales. Se sacaba para el mantenimiento común y se repartía una pequeña cantidad, el “peculio”, para gastos personales. También se reservaba una parte para apoyar proyectos y campañas de solidaridad externa de distinto tipo, proyectos que tenían en común tener un fin social y alternativo.

En 1987, tras la estabilidad que dan los contratos de prestación de servicios y ante la necesidad de cumplir la legalidad, se inicia la regulación laboral escalonada de los/as compañeros , que se completa en 1993.

En 1989, el grupo LOIKERI (los trece jóvenes que en 1986 habían participado en un curso sobre recuperación y reciclaje de residuos y que se hacían cargo de la recogida selectiva y de la recogida de vidrio) se integra en Traperos de Emaús.

Este hecho supone un cambio en la forma tradicional de Traperos: se pasa de la comunidad como centro de vida y de trabajo, a un colectivo más variado que se aglutina en torno al trabajo. Traperos ya no es sólo espacio para personas que viven en comunidad, sino también para personas que acuden a trabajar, pero que residen en otras casas. Son personas con dificultades de acceso al mercado laboral y con inquietudes medioambientales.

Somos miembros de